miércoles, 19 de agosto de 2009

miércoles, 12 de agosto de 2009

Seguir a Cristo III


SEGUIR A CRISTO PARTE III

Nos cuenta el Evangelio de Marcos 1,16-20 y sus paralelos que Simón y Andrés, Santiago y Juan lo dejan todo y “siguen” Jesús. Pero tal desprendimiento y tal prontitud sólo han sido posibles gracias a que Jesús ha fijado primeramente en ellos su mirada, ha penetrado en su corazón, ha sembrado allí una gracia interior y los ha llamado. La iniciativa ha partido de pescadores del lago pasarán a ser, como Jesús, pescadores de hombres. Este seguir a Jesús acompañado de una tarea de salvación, es un “carisma” especial en orden al reino de los cielos; lleva en sí una transformación interior y un cambio de destino.

El caso de Leví es muy semejante al de los primeros cuatro discípulos: Salió Jesús y vio a un publicano llamado Leví sentado en el despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. Lc. 5,27-28.

Leví, llamado también Mateo, era recaudador de impuestos y, como tal, estaba catalogado entre la gente indeseable y malvista. Para todo el mundo, Leví no era más que un pecador. Pero Jesús lo vio y lo llamó. Y Leví-Mateo, dejándolo todo, lo siguió.

A partir del momento de su llamamiento, este grupo de cinco personas (Simón, Andrés, Santiago, Juan y Mateo) siguen a Jesús, sin apartarse de él. Lo acompañarán durante su ministerio en Galilea, irán con él cuando suban temerosos a Jerusalén para la fiesta de la última Pascua, lo seguirán hasta Getsemaní la noche misma de la traición: Mt. 8,23; 9,19.

Para “seguir a Jesús” se necesita ordinariamente el testimonio de quien ya lo ha conocido. Un ejemplo mas que claro es el de Juan Bautista; él había recibido la revelación de que Jesús era el elegido de Dios, que bautizaría en el Espíritu Santo (Jn. 1,29-34).

“habiendo mirado a Jesús que pasaba, dice: ¡He aquí el Cordero de Dios!. Y lo oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús” Jn. 1,36-37

El dato es importante. Los dos discípulos de Juan siguieron a Jesús solamente después de haber escuchado el testimonio de su maestro.

Este testimonio nos enseña al menos dos cosas:
1. “Haber visto”; lo cual equivale a haber tenido una experiencia personal de aquél o de aquello de que se va a testificar.
2. “Proclamar el testimonio”. En el caso que analizamos: Juan ha visto a Jesús y da testimonio de él; y por parte de los discípulos, éstos han escuchado el testimonio y lo han aceptado. Del oír y aceptar- y bajo la acción discreta de Dios Espíritu santo- ha nacido el deseo, y, así, los discípulos “siguieron a Jesús”.

Vuelto entonces Jesús, y viendo que lo seguían, les dice: ¿Qué buscan?. Ellos le dijeron: Rabí, ¿dónde moras?. El les dice ¡vengan y vean! Jn. 1,38-39a

Jesús, a su vez, fija su vista en los dos discípulos que lo siguen. Se teje luego una conversación rápida, llena de simplicidad, pero cargada de significado. Cuatro verbos forman todo el diálogo: “buscar, morar, venir, ver”.

“Buscar” encierra el afán por encontrar algo o alguien, de cuyo hallazgo se seguirá una satisfacción plena o el éxito de una empresa.

“Morar” no sólo se dice de “habitar y vivir”, sino sobre todo de permanecer en unión íntima y estrecha”.

“Venir y ver” incluyen en su sentido profundo, la idea de darse, creer, aceptar, mirar espiritualmente, descubrir quién es Jesús.

Juan sintetiza el resultado de la entrevista repitiendo los mismos verbos:

Fueron, pues y vieron dónde moraba; y permanecieron con él aquel día. Era como la hora décima: Jn 1,39b

Dar testimonio de alguien supone haber tenido una experiencia personal: conocer a esa persona y apreciarla. ¿He tenido “experiencias” de Jesús? Y ¿He dado valientemente testimonio de él?

¿Qué dificultades tengo para permanecer íntimamente unido a él?


ESPERO TU RESPUESTA

domingo, 9 de agosto de 2009

LETRA. DIME DE ALFAREROS

Dime
Mis manos fueron clavadas,
fui coronado de espinas,
y de mí se burlaban,
y de mí se reían,
y resucité por ti,
yo soporté tal dolor,
aunque te olvides de mí,
estoy aquí por amor,
y ya he cargado mi cruz,
y me entregué por amor,
¿Qué puedes hacer por mí,
si te pidiera algo yo?

Dime si me quieres a morir,
dime que harías tú por mí,
dime si me amas como yo te amo.
¡Dime!
Dime si tú morirías por mí,
si acaso puedes resistir
un poquito de lo que he pasado.
¡Dime!
¡Dime! Sólo dime,
si pudieras guardar mi amor,
¡Dime!
¡Anda! Sólo dime,
si algo te pidiera como muestra de amor,
¡Oh dime!

Humillado por ti,
fui perseguido por ti,
yo fui juzgado por ti,
golpeado por ti,
arrastrado por ti,
Yo fui clavado en la cruz,
yo gota a gota me di,
de mi sangre te di,
ya he cargado mi cruz,
y me entregué por amor,
¿Qué puedes hacer por mí,
si te pidiera algo yo?

Dime si te atreves a morir
dime si sufrirías por mí,
dime si me amas como yo te amo. Dime
Dime si tú morirías por mí,
si acaso puedes resistir,
un poquito de lo que yo he pasado. ¡Dime!
¡Dime! Sólo dime,
tú que te vas cuando más, necesitas de mí.
¡Anda! Sólo dime,
Tú que firmeza no conoces,
y que tu tiempo está primero que yo.

Dime si me quieres a morir,
dime qué puedes hacer por mí,
dime si me amas como yo te amo.¡Dime!
Dime dónde crees que puedes ir,
mírame en la cruz estuve ahí,
yo por tí mi sangre he derramado.

¡Dime!

Letra y música:
Junior Cabrera

DIME. ALFAREROS




PARA ESCUCHAR Y VER ESTE VIDEO PONER STOP A RADIO MINUTO DE DIOS.

RCC ARGENTINA

http://www.rcc-argentina.com.ar

sábado, 8 de agosto de 2009

PACTO DE ESPERANZA




PARA VER ESTE VIDEO , APRETA STOP A LA RADIO MINUTO DE DIOS.

viernes, 7 de agosto de 2009

TRES JORNADAS EN LOURDES

La Renovación Carismática Católica de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes invita a tres jornadas parroquiales de Evangelización, Crecimiento y Sanación interior , Lema : "Proclamen que el Reino de Dios esta cerca" Mt. 10,7
Estas se realizaran en el templo de Lourdes (Av. Rocha 1290) los días 15, 22, 29 de agosto de 15 a 17,30 horas.
Para mayor información llamar al teléfono 442170 o 15518356.